Tuesday, September 27, 2011

Ayudando a Cuidadores a Transformar sus Pérdidas


Cuando escuchamos la palabra “cuidadores” muchas ideas nos pueden venir a la mente, dependiendo de nuestra situación personal e historia. La realidad es que, en algún momento de nuestras vidas,  cuidamos de alguien (somos cuidadores)  o alguien se ha ocupado de nosotros o lo hará en el futuro. En el contexto de este mensaje, quiero hablar de los cuidadores y las pérdidas, ya que es la realidad de muchos de nosotros y  no la podemos ignorar.  De acuerdo a Gary Barg, hay 65. 7 millones los cuidadores en los Estados Unidos que están tratando con algún aspecto de  cuidado.  Barg es el creador de la comunidad en línea www.caregivers.com y es uno de los profesionales que participaron en el documental “Life@The End.  Caring in the Face of Loss,” http://lifeattheend.healthystate.org/ en el cual también tuve el privilegio de participar.  Ambos sitios son en inglés, pero los incluyo en caso de que hables el idioma, ya que son de gran ayuda.

El cuidar de otra persona puede ser un reto y doloroso, pero sólo  reconociendo una situación  podemos hacer algo al respecto. La aceptación es el siguiente paso y que no es fácil, pero es crucial para aceptar que estamos frente a una nueva situación. Como cuidadores, podemos optar por hacerlo con amor o  lamentar lo que nos ha sucedido.
La aceptación no significa darse por vencido. La aceptación  significa no negar lo que está pasando, para que podamos planificar cómo manejar la situación. Es aceptar que ahora cuidamos de un ser querido;  que somos cuidadores.
Muchos de nosotros nos ocupamos de nuestros padres, y en los Estados Unidos esta situación se ha triplicado desde 1994 (MetLife Mature Market Institute). Una vez que nuestros padres llegan a cierta edad u ocurre algo inesperado, todo cambia. Esto, muchas veces, como Gail Sheehy en su libro " Passages in Caregiving. Turning Chaos into Confidence” (Pasajes de prestación de cuidados. Convirtiendo Caos en Confianza),http://www.amazon.com/Passages-Caregiving-Turning-Chaos-Confidence/dp/0061661201/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1316958647&sr=1-1 afirma, puede comenzar con La Llamada. Puedo dar fe de eso porque es lo que me pasó hace tres años. Tuve una llamada telefónica  a las 11:20 am en una mañana de domingo de la señora que cuidaba de mi madre. Ella dijo, "su madre se cayó y está sangrando." Yo no sabía qué esperar o qué sería el resultado final, pero el primer pensamiento que me vino a la mente fue: "esto no puede estar sucediendo." Por un momento, entré en la negación. Esta reacción (porque no es una respuesta), según Sheehy, nos sucede a la mayoría.

Desde ese día, me convertí en cuidadora  y la vida me cambió. Escogí recibir mi nueva situación  con amor y gratitud. Tengamos en cuenta que como cuidadores probablemente no somos capaces de cambiar el evento, pero podemos controlar la forma en que respondemos a ello.  Todos poseemos,  en nuestros corazones, la capacidad de cuidar y proteger a otros. Nataly Rubinstein, la autora  de "Alzheimer's Disease and Other Dementias - The Caregiver's Complete Survival Guide” (La enfermedad de Alzheimer y otras demencias. La Guía Completa de Supervivencia Para Cuidadores)http://www.amazon.com/Alzheimers-Disease-Other-Dementias-Caregivers/dp/1936198134/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1317133049&sr=1-1 afirma: Como seres humanos estamos programados para cuidar con atención. Las personas que optan por ser los cuidadores han hecho una elección que van a brindar el cuidado, a pesar de las dificultades y sacrificios que van a hacer.

Por otro lado, cuando cuidamos de otros, a veces nos olvidamos de cuidar de nosotros mismos y no debería ser así. Tan importante como es cuidar de los demás, es cuidar de nuestras necesidades. Incluso en los aviones se nos pide que nos pongamos  la máscara de oxígeno antes de ponérsela a otros. Esto debe decirnos algo.   

Algunos de los clientes con los que trabajo son cuidadores. La mayoría de ellos se quejan de los cambios en su estilo de vida, de cómo tienen que hacer malabarismos entre el cuidado de sus seres queridos, el resto de la familia, y su trabajo. Muchos cuidadores de tiempo completo dejan de tener una vida social o se olvidan de tomar el  tiempo para relajarse o divertirse. Ya sea porque no tienen el tiempo o se sienten culpables por ello. Es aquí donde tienen que tener un plan de acción y encontrar la manera de educarse a sí mismos sobre lo que está a su disposición.

Hay muchas cosas que uno puede hacer. La información está en todas partes. Sólo tenemos que buscarla. Por ejemplo, en Miami tenemos un lugar maravilloso en el cual ofrecen ayuda a cuidadores,   The Caregiver Resource Center.  Estos servicios los ofrece United Homecare.


Además de educarnos y  contar con la información necesaria, es importante  saber cómo lidiar con algunas emociones que pueden surgir, como el miedo, el estrés o la ansiedad.

La siguiente es una lista de cosas que te pueden ayudar a liberar tus emociones y hacer frente a la situación de una manera más significativa:



·         Escribe en un diario

·         Haz ejercicios

·         Comparte con otros

·         Aprende a priorizar

·         Sé paciente y compasivo

·         Aprende a cambiar tus pensamientos

·         Y …mantén siempre estas emociones en tu corazón: el perdón, la gratitud, y el amor.


Te deseo un lindo dia,

Ligia/11

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